La visa K‑1 permite que el prometido o prometida de un ciudadano estadounidense viaje a Estados Unidos para contraer matrimonio y luego solicitar la residencia permanente. En Barba Inegol Law ayudamos a parejas binacionales a preparar solicitudes K‑1 sólidas y completas.
La visa K-1, también conocida como visa para prometida(o) en Estados Unidos, es una visa de no inmigrante que permite que el prometido o prometida de un ciudadano estadounidense viaje legalmente a los Estados Unidos con el propósito de contraer matrimonio. Este proceso está diseñado para ayudar a parejas binacionales a reunirse y comenzar su vida juntos en el país.
La visa K-1 para novia o prometida solo puede ser solicitada por un ciudadano estadounidense. Los residentes permanentes no son elegibles para presentar una petición K-1. Además, la pareja debe demostrar que mantiene una relación genuina y que ambos tienen la intención real de casarse.
Para solicitar una visa K-1 para prometida(o), la pareja debe cumplir con ciertos requisitos establecidos por las autoridades migratorias de Estados Unidos.
La visa K-1 no está disponible para residentes permanentes legales.
La visa K-1 no está disponible para residentes permanentes legales.
Si alguno estuvo casado anteriormente, deberá presentar pruebas de divorcio, nulidad o fallecimiento del cónyuge anterior.
Para ello, pueden presentarse evidencias como fotografías juntos, registros de viajes, conversaciones, mensajes, llamadas, correspondencia, boletos de avión y otros documentos que ayuden a comprobar la relación.
La visa K-1 puede ser solicitada únicamente por un ciudadano estadounidense que desee traer a su prometido(a) extranjero(a) a Estados Unidos con el propósito de contraer matrimonio. Los residentes permanentes no son elegibles para presentar una petición de visa K-1.
Sí. La ley migratoria establece que solo los ciudadanos de Estados Unidos pueden presentar una solicitud de visa K-1 para su prometido(a). Si el peticionario es residente permanente, deberá considerar otras opciones migratorias basadas en la familia.
Una vez que el beneficiario ingresa a Estados Unidos con una visa K-1, la pareja debe contraer matrimonio dentro de los 90 días siguientes a la fecha de entrada. Este plazo no puede extenderse mediante una nueva visa K-1.
Sí, pero generalmente es necesario solicitar autorización de empleo. Muchas personas optan por presentar la solicitud de permiso de trabajo al mismo tiempo que el ajuste de estatus después del matrimonio.
Si el matrimonio no se realiza dentro del período de 90 días, el beneficiario puede perder su estatus migratorio y podría verse obligado a salir de Estados Unidos. Cada situación es diferente, por lo que es recomendable buscar asesoría legal si surgen cambios inesperados.
Sí. Los hijos solteros menores de 21 años del beneficiario principal pueden ser elegibles para obtener una visa K-2 derivada, lo que les permite ingresar a Estados Unidos junto con su padre o madre.
Después de casarse, el cónyuge extranjero puede solicitar un ajuste de estatus para convertirse en residente permanente legal y obtener una Green Card. Este es el siguiente paso dentro del proceso de inmigración familiar.